La tragedia ocurrida el 29 de octubre de 2024 en la región de Torrent, Chiva y Cheste ha dejado una huella imborrable en la memoria de sus habitantes. Con 228 fallecimientos confirmados, la situación se ha convertido en un tema de investigación judicial, donde se analizan las circunstancias que llevaron a esta catástrofe. Los informes del 112, junto con la declaración de expertos en geografía, han comenzado a arrojar luz sobre lo que sucedió en esa fatídica jornada.
La mañana del 29 de octubre comenzó con la alerta de inundaciones en los términos municipales de Chiva, Cheste y Torrent. Los vecinos, preocupados por el aumento del caudal en los barrancos, realizaron múltiples llamadas al 112, que fueron registradas en los informes enviados al Juzgado de Instrucción 3 de Catarroja. La catedrática Ana Camarasa, experta en el barranco del Poyo, explicó que se produjeron dos núcleos de precipitaciones significativas, uno en la mañana y otro en la tarde.
### La cronología de la tragedia
Según los datos recopilados, el primer núcleo de lluvias se presentó entre las 5 y las 10 de la mañana, generando un volumen de agua considerable. Camarasa destacó que este primer evento ya había comenzado a impermeabilizar la cuenca, lo que dificultó la absorción de las lluvias posteriores. A medida que avanzaba el día, las precipitaciones se intensificaron, alcanzando niveles alarmantes.
La tarde del 29 de octubre trajo consigo un segundo núcleo de lluvias, que resultó ser aún más devastador. Con intensidades que superaban los 80 milímetros por hora durante más de cinco horas, la situación se tornó crítica. Las llamadas al 112 aumentaron drásticamente, alcanzando un pico de 2,438 avisos en una sola hora. Esta situación llevó a la activación del Cecopi, el Centro de Coordinación Operativa Integrado, a las 17 horas, cuando ya se reportaban desaparecidos.
Los informes de la Policía Judicial de la Guardia Civil indican que, desde las primeras horas de la mañana, comenzaron a registrarse incidentes y desbordamientos en los barrancos de Chiva, Poyo y Torrent. A las 10:19 horas, se recibió una llamada de rescate por inundaciones en un inmueble, lo que marcó el inicio de una serie de emergencias que se multiplicarían a lo largo del día.
### Respuesta de las autoridades y la gestión de la emergencia
A medida que la situación se agravaba, la Generalitat declaró la alerta hidrológica en el barranco del Poyo a las 12:20 horas. Esta decisión se tomó tras recibir un aviso de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ). A las 12:48 horas, se activaron los bomberos forestales para vigilar la zona, pero la respuesta fue insuficiente ante la magnitud de la tragedia.
A las 14:00 horas, se registró una primera medición que indicaba una lámina de agua de entre 70 y 80 centímetros. Sin embargo, la situación no mejoró y, a las 14:40 horas, el nivel de agua había disminuido a aproximadamente 40 centímetros. A pesar de la vigilancia, las autoridades decidieron retirar a los bomberos de la zona, lo que ha generado controversia y preguntas sobre la gestión de la emergencia.
La falta de una respuesta adecuada y la ineficacia en la coordinación de los recursos de emergencia han sido objeto de críticas. A diez meses de la tragedia, aún se desconoce quién tomó la decisión de retirar a los bomberos de la vigilancia del barranco del Poyo, lo que ha dejado a la población en un estado de incertidumbre y desconfianza hacia las autoridades.
La tragedia de Torrent y sus alrededores no solo ha dejado un saldo trágico de vidas perdidas, sino que también ha puesto de manifiesto la necesidad de mejorar la planificación y gestión de emergencias en situaciones de riesgo. La comunidad espera respuestas y acciones concretas que eviten que una tragedia similar se repita en el futuro.
La investigación continúa, y los testimonios de los afectados y expertos seguirán siendo fundamentales para esclarecer lo sucedido y garantizar que se tomen las medidas necesarias para proteger a la población ante fenómenos meteorológicos extremos.