La Princesa de Asturias, Leonor de Borbón, se prepara para dar un paso significativo en su formación militar al ingresar este lunes en la Academia General del Aire y del Espacio de San Javier, Murcia. Este será su tercer y último año de instrucción en las Fuerzas Armadas, un proceso que comenzó en agosto de 2023 en la Academia Militar de Tierra de Zaragoza y continuó en la Escuela Naval Militar de Marín. Durante este tiempo, ha demostrado un compromiso excepcional, culminando su año en la Armada con honores y recibiendo la Gran Cruz del Mérito Naval con distintivo blanco de manos del Rey.
La formación de la Princesa está diseñada para proporcionarle una comprensión integral de las operaciones militares en tierra, mar y aire, preparándola para su futuro papel como capitana general de los tres ejércitos. Este programa de tres años, establecido por la Casa Real y el Ministerio de Defensa, es similar al que siguió su padre, el Rey Felipe VI, en su juventud. A lo largo de su formación, Leonor se ha enfrentado a un riguroso régimen que incluye maniobras, guardias y lecciones tanto teóricas como prácticas.
En la Academia de San Javier, la rutina diaria de Leonor comenzará a las 6:30 de la mañana, con un desayuno a las 7:00. Las clases teóricas y las reuniones previas a los vuelos se llevarán a cabo antes de la comida, que está programada para las 15:00. Durante la mañana, la Princesa también tendrá la oportunidad de formarse en simuladores de vuelo de última generación, específicamente en los Pilatus PC-21, un modelo suizo fundamental para la formación de futuros pilotos de combate. Las clases continuarán por la tarde, y al finalizar la jornada, los estudiantes tendrán tiempo libre para estudiar, hacer deporte o disfrutar de actividades recreativas.
Además de su formación en pilotaje, el currículo de Leonor incluirá temas innovadores como el uso de drones y la defensa espacial. Esta última área ha sido recientemente incorporada a la Academia, y la Princesa participará en proyectos que abarcan desde la construcción de un satélite de pruebas hasta la programación de misiones relacionadas con el espacio. Este enfoque moderno en la educación militar refleja la evolución de las Fuerzas Armadas y la creciente importancia de la tecnología en la defensa nacional.
La Princesa también deberá equilibrar su formación militar con su agenda institucional. En octubre, tiene programadas dos citas importantes: el Día de la Fiesta Nacional y la entrega de premios que llevan su nombre en Oviedo. Aunque aún no se ha fijado una fecha para su primer vuelo, se estima que los estudiantes suelen tardar entre 30 y 45 días en despegar por primera vez junto a un instructor, lo que dependerá de su destreza y preparación.
La formación de Leonor no solo se centra en el aspecto técnico del pilotaje, sino que también busca inculcar valores fundamentales como la lealtad, la disciplina, el valor y el compañerismo. Estos principios son esenciales para su futuro papel en el servicio a los españoles y en la representación de la monarquía. La Casa Real ha enfatizado que esta experiencia le proporcionará las capacidades necesarias para liderar y servir a su país con responsabilidad y ejemplaridad.
A medida que Leonor avanza en su formación, se espera que continúe siguiendo los pasos de su padre en su educación universitaria. Aunque aún no se ha confirmado su elección de estudios, se especula que podría optar por un doble grado en Derecho, Relaciones Internacionales y Economía, y que lo haría en una universidad pública, a diferencia de su hermana, la infanta Sofía, quien comenzará sus estudios en un centro privado en Lisboa.
La Princesa de Asturias se encuentra en una etapa crucial de su vida, donde la combinación de su formación militar y su compromiso con el servicio público la preparará para asumir un papel destacado en el futuro de la monarquía española. Su dedicación y esfuerzo en estas academias militares no solo reflejan su deseo de servir a su país, sino también el creciente reconocimiento del papel de las mujeres en las Fuerzas Armadas, donde las oficiales reciben la misma formación que sus homólogos masculinos. La llegada de Leonor a la Academia General del Aire marca un hito en su trayectoria y en la historia de la monarquía, simbolizando un futuro prometedor y lleno de posibilidades.